En los primeros artículos de esta serie, decíamos que los clientes requieren el pedido perfecto; el producto adecuado, en las cantidades negociadas, en el lugar previsto, con los documentos correctos y con la información que les permita aprovechar adecuadamente el bien o el servicio. Basándonos en estas necesidades del cliente, debemos visualizar como cubrir adecuadamente para lograr su completa satisfacción. Hemos visto que gran parte de las acciones que debemos ejecutar se realizan en el interior de la organización donde las variables, sólo son controladas por nosotros, definir las políticas de: servicio, inventarios, compras, la forma de distribución y la ubicación de los centros de distribución son decisiones que sólo nos compete a nosotros y las variables que en su mayoría las afectan son de nuestra total inspección. Hoy hablaremos de uno de los subprocesos del proceso logístico, donde las variables intervinientes no dependen de nosotros ya que las actividades que se realizan para su ejecución se llevan a cabo fuera de las paredes de la organización y están sujetas a aspectos tan cambiantes y complejos como son las vías de comunicación, el marco legal, las normas de clientes y proveedores, las disponibilidad de rutas adecuadas para nuestros mercados, la interconexión entre los elementos que intervienen en el proceso de distribución. Por estas razones el transporte de bienes y servicios se constituye en la actividad dentro del proceso logístico, que resulta de más alta incidencia en lo que a los costos se refiere. Se dice que en nuestros países la incidencia del transporte se ubica entre un cincuenta por ciento (50%) ó sesenta por ciento (60%) de los costos totales del proceso logístico, seguidos por el almacenamiento y la política de inventarios, en especial en Venezuela; éstos dos últimos costos han sufrido modificación, ubicándose en la actualidad en una posición casi de equilibrio en relación con el costo del transporte, ya que la organización por asegurar la disposición de materias primas e insumos, han sacrificado su política de inventario con tal de disponer de los productos y así evitar la venta perdida, trayendo como consecuencia la necesidad de disponer de mayor espacios de almacenaje, aumentando significativamente los cánones de arrendamiento de las áreas disponibles y generando en la actualidad una escasez de áreas de almacenaje.
Se dice que el Marketing hace la promesa de servicio al cliente y que la logística cumple la promesa para lograr la satisfacción del cliente, pero el transporte se constituye en el proceso que realmente llega a consolidar esa promesa, al hacer la entrega en cuanto a condiciones, ubicación y tiempo, permitiendo a nuestros clientes una adecuada planificación y asegurándole la confiabilidad de sus fuentes de abastecimiento.
¿Qué aspectos son importantes considerar en la toma de decisiones, para garantizar la culminación adecuada de la entrega al cliente? En el transporte algunos aspectos deben ser considerados en forma inmediata; el primer aspecto a definir es el modo de transporte adecuado, que permita trasladar los productos desde los lugares donde se fabrican a los sitios donde se consumen. En cuanto a condiciones, ubicación y tiempo, el modo marítimo, es la modalidad por excelencia. Se dice que el noventa y dos por ciento (92%) de los productos que se comercializan en el mundo viajan de esta manera, donde los volúmenes y característica pasan a ser las variables de importancia. El transporte aéreo, es el más costoso de los disponibles, donde el valor de los productos y la rapidez de su traslado es la variable a considerar. La vía terrestre permite el desarrollo del comercio entre países que comparten fronteras, donde el factor a considerar está a la disposición del estado de sus vías de comunicación; y por último el recurso ferroviario, utilizado de una manera vital por los países industrializados, es el más económico de los modos de transporte y el que permite de una manera directa la interconexión a regiones distantes y poder tener un flujo adecuado de productos.
Las organizaciones son las llamadas a determinar cuál modo es el adecuado para la distribución de los productos a comercializar y cuál es el mercado que debe abarcar. El estudio correcto a las variables mencionadas determinará la base para la toma de decisión correcta.
Una vez comentado lo del transporte, desde el punto de vista de la distribución internacional, vamos a señalar algunos aspectos a considerar del trasporte local o doméstico. Uno de ellos es la flota, poder escoger entre disponer de una flota propia o entregarle a terceros esa actividad, constituye una decisión de tipo estratégica, ya que diferentes unidades de negocios de la organización se podrían ver afectadas, por lo tanto deben intervenir todas esas áreas, en la toma de decisiones con el fin de que sea la que mejor beneficio traiga al proceso de distribución. En relación con la flota de transporte, uno de los factores que se observa en las organizaciones, es el hecho de que primero se compra la flota y luego es cuando se identifica hacia dónde se focaliza el servicio. Hoy día, el costo de las unidades de transporte se ha incrementado significativamente y si se dispone de un vehículo que no sea capaz de lograr la productividad requerida, la rentabilidad del negocio está en juego. Se debe estudiar adecuadamente las necesidades y la relación costo-beneficio para la compra de unidades y el establecimiento de controles de costos adecuados que nos permitan identificar cada carro como una unidad de negocio, porque al igual que en una empresa de manufactura, una unidad equivale a una línea de producción y debe ser considerada como tal.
En la distribución local, otro aspecto importante donde puede estar la base para la satisfacción total de nuestros clientes, es el correcto uso de la flota en la designación de rutas adecuadas que permitan atender a toda la clientela en el momento establecido. Para ello la tecnología ha logrado optimizar esta actividad al desarrollar algunos software que posibilitan disponer de manera correcta la asignación de rutas para el uso eficiente de las unidades. Ésto se logra al poder combinar un conjunto de variables, tales como: clientes, ubicación y cantidad demanda del producto, distancias a recorrer, capacidad de las unidades, ventanas de tiempo de los clientes, ubicación de los centros de distribución y de los centros de acopio; así como algunas otras variables que permiten una mejor manera de lograr la productividad adecuada de los recursos disponibles. Poder disponer de estas herramientas permitirá a las organizaciones poder brindar un mejor servicio, lograr la atención adecuada de sus clientes y garantizar la rentabilidad de la empresa.

Solemos vivir completamente ajenos a innumerables influencias
que sólo registra nuestro inconsciente. La mejor manera de ejemplificar esto es escudriñar todo lo que ocurre en una conversación sólo durante cuatro segundos y medio.